Neptuno despertó de su retrogradación en el grado 29 de Piscis. Es la última vez que veremos a Neptuno en su propio signo en nuestras vidas, porque no volverá a este territorio hasta dentro de 164 años. Asi que van imaginando que es un cierre de ciclo colectivo, espiritual y simbólico de enormes proporciones.
Durante los 13 años que Neptuno transitó Piscis (desde 2011), vivimos una época de inmensa sensibilidad, espiritualidad, idealismo, inspiración y también evasiones, proyecciones, confusiones y escapes. Fue un tiempo donde la espiritualidad y todo el mundo holístico se popularizó y también se diluyó. Nos acercamos a la meditación, a las constelaciones, a los rituales, pero también a las fantasías salvadoras, al "sólo con esto se arregla todo" o al ''hago este ritual de la abundancia y van a llover dólares porque si'' o al perseguir caminos espirituales un poco dudosos y mucha gente vendiendo espejitos de colores. Idealizamos vínculos, causas, maestrxs, estilos de vida. Y ahora... ahora estamos despertando.
Neptuno, al ponerse directo, rasga los velos para mostrar dónde pusimos magia donde no había, dónde nos contamos un cuento que no era, dónde buscamos redención, queriendo que algo o alguien nos salve. Y esta vez, ya no hay cuento, hay verdad, hay silencio, y lo que va quedando es escuchar para adentro.
En este punto final, se activa una conciencia sobre los roles que sostuvimos inconscientemente: como sanadorx, como paciente, como chivo expiatorio, como la persona sacrificada. Porque formar parte de un sistema (familiar, cultural, espiritual) nos da identidad, pero también nos puede atrapar en roles que ya no nos representan y hoy Neptuno nos pide soltar el rol que nos disolvía. Ya no somos lo que otrxs proyectaban en nosotrxs, ya no tenemos que cargar con la redención de nadie.
Y, con Saturno cerca, nos pide que ese sueño tenga forma, que esa intuición tenga cuerpo, que el arte no se quede en la fantasía sino que se vuelva palabra, imagen, acto, que lo que sentimos se manifieste, que no nos quedemos esperando el milagro, sino que lo encarnemos. Porque el alma necesita también del cuerpo, del límite, del compromiso.
Este es un cierre y también una antesala, porque en enero, Neptuno entra en Aries, y en febrero se junta con Saturno. Y lo que venga ahí será nuevo, inédito, algo que nunca vivimos, puede que sea incómodo también. Porque nacer nunca es cómodo, pero es necesario.
Para quienes tienen planetas o puntos sensibles (como el Ascendente) en los últimos grados de Piscis, este puede ser uno de los tránsitos más profundos de sus vidas. Confusión, sí, duelo, también. Pero también una visión, una revelación, algo se está disolviendo para siempre..y en ese vacío, si hay escucha, aparece algo verdadero, una certeza sutil, una voz interior, una guía.
Y si no tenés planetas en Piscis también lo sentís, porque todos tenemos un área Piscis en la carta natal, y en ese rincón de tu vida, algo está llegando a su fin, se está soltando un hechizo, se está cerrando un sueño, estás despertando.
Ahora les doy un paneo general por casas y luego por planetas:
CASA 1 — Identidad y presencia
Neptuno activa lo que hay que integrar en tu identidad profunda.
Esto significa que emergen visiones propias que estaban escondidas bajo capas de proyección o confusión identitaria.Reconocer que tu sentido del yo no está solamente en cómo te ven, sino en cómo te sentis internamente.
Qué se disuelve: autoimagen ilusoria, inseguridades internalizadas, miedo a no ser suficiente.
Qué se revela: una identidad más auténtica, con sensibilidad integrada, no fragmentada.
🜁 CASA 2 — Valores, recursos y autoestima
Acá Neptuno pide que revises qué valorás desde lo profundo, no desde lo condicionado.
Qué se disuelve: falsas creencias vinculadas al valor personal, la necesidad de validación externa, patrones heredados de “deber tener”.
Qué se revela: intuición sobre qué recursos internos realmente te sostienen, claridad sobre qué tipo de abundancia te nutre vs. qué solo llena un vacío.
Este tránsito no está hablando de dinero literal primero, sino de valor existencial.
🜃 CASA 3 — Mente, comunicación y entorno cercano
Neptuno clarifica cómo pensás y cómo te relacionás con tu ambiente cercano.
Qué se disuelve: confusiones mentales, ruido interno que te impedía distinguir lo que pensás de lo que sentís.
Qué se revela: una mente más integradora, capaz de distinguir patrones y de comunicar desde el alma en vez de desde la defensa o el hábito.
🜄 CASA 4 — Casa, familia, raíces, núcleo emocional
Este es un sector profundo y simbólico, cómo te sostienen tus raíces y cómo te sostenes emocionalmente.
Qué se disuelve: confusiones familiares, cargas heredadas, roles inconscientes que jugabas sin elegirlos.
Qué se revela: consciencia emocional sobre tus patrones más íntimos, y la capacidad de resignificar la historia familiar.
Este tránsito te pide tomar lo que viviste y hacerlo conscientemente tuyo, no actuarlo sin saberlo.
🜁 CASA 5 — Creatividad, expresión, placer y vínculos experienciales
Neptuno cuestiona si tu expresión individual está siendo auténtica o si está condicionada por fantasías.
Qué se disuelve: idealizaciones del amor, expectativas no concretas sobre la creatividad o la diversión.
Qué se revela: una forma de expresarte que nace desde verdad interior y no desde la búsqueda de aprobación.
Es una invitación a crear desde tu alma y no desde la imagen.
🜃 CASA 6 — Rutina, cuerpo, hábitos, servicio
Neptuno te aclara qué prácticas realmente te sostienen y cuáles solo parecían espirituales o “buenas” a nivel superficial.
Qué se disuelve: hábitos que disfrazaste como “sanos” pero que eran evasión (mil dietas, ejercicios obsesivos, sobretrabajo).
Qué se revela: rutinas que integran cuerpo y ser interior, acciones que están alineadas con tu salud y propósito real.
La clave es el autocuidado con consciencia.
🜄 CASA 7 — Pareja, vínculos y dinámicas de espejo
Neptuno te pregunta: Qué proyectaste en tus vínculos en lugar de ver al otrx tal cual es?
Qué se disuelve: idealización de parejas, roles de rescate/salvadorx, expectativas proyectadas.
Qué se revela: qué vínculos son auténticos y cuáles estaban funcionando solo como espejos de tu mundo interno.
Este tránsito baja del ideal al real, con objetividad emocional.
🜂 CASA 8 — Intimidad, poder compartido, transformación
Neptuno te ayuda a entender las dinámicas profundas de intimidad y transferencia emocional.
Qué se disuelve: confusiones entre deseo, miedo y necesidad.
Qué se revela: qué relaciones son transformadoras vs. cuáles solo te mantuvieron en patrones de dependencia o miedo.
Este ciclo termina con una profunda integración psíquica.
🜁 CASA 9 — Significado, filosofía y expansión
Neptuno derriba narrativas que no eran tuyas y te devuelve una búsqueda de sentido genuina.
Qué se disuelve: creencias heredadas, dogmas que no resonaban, idealismos vacíos.
Qué se revela: una verdad filosófica interior que no depende de aprobación externa.
No es “más espiritualidad”, es más consciencia en la que ya tenés.
🜃 CASA 10 — Vocación, reputación, realización pública
Neptuno te muestra cómo tus ideales impactan el mundo visible.
Qué se disuelve: proyecciones de éxito que eran expectativas ajenas y no tuyas.
Qué se revela: qué obra de vida realmente te pertenece y cómo manifestarla con coherencia y alma.
No se trata de que tan alto llegues, sino de que el lugar al que llegues sea verdaderamente tuyo.
🜄 CASA 11 — Comunidad, proyectos colectivos, redes
Neptuno te ayuda a entender con quién estás realmente conectadx y por qué.
Qué se disuelve: amistades ilusorias, pertenencias de moda o causas que te absorbían pero no te nutrían.
Qué se revela: redes que tienen propósito compartido, contactos que resuenan con tu auténtico sentido de vida.
No toda compañía impulsa. Este tránsito limpia el ruido para que escuches con quién todavía tiene sentido soñar.
🜂 CASA 12 — Inconsciente, alma, procesos psicológicos profundos
Este es el ecosistema más neptuniano de todos. Neptuno pide integración psicológica profunda.
Qué se disuelve: mecanismos repetitivos inconscientes, fantasmas no reconocidos, patrones automáticos.
Qué se revela: sensibilidad refinada, intuición real, conocimiento interior que emerge sin proyección.
Neptuno en Piscis activa la consciencia que hasta ahora estaba en modo automático.
Ahora vamos por planetas:
☉ Sol conjunción Neptuno
Con el paso de Neptuno la identidad se vuelve agua que ya no cabe en los viejos recipientes. Algo que antes sostenía tu forma de ser se viene disolviendo hace un tiempo, y puede que te tenga algo desconcertadx o con sensación de vacio. Y es que estás encontrándote más allá de lo que creías ser. Esta conjunción te pide dejar de definirte con etiquetas, logros o roles, para empezar a escucharte desde la inspiración, desde el alma. Puede sentirse como una crisis de propósito, pero en realidad es una apertura hacia una existencia más verdadera, aunque al principio no le veas forma.
☽ Luna conjunción Neptuno
La Luna, al ser tocada por Neptuno se vuelve océano emocional. Todo se siente más, todo resuena más profundo, como si estuvieras vibrando a flor de piel. Es posible que memorias antiguas, emociones no resueltas o duelos silenciados vengan emergiendo hace un tiempo, pidiendo ser sentidos y liberados. Esta conjunción es una oportunidad para reconectar con tu sensibilidad esencial, sanar desde lo que el cuerpo y el corazón aún guardaban, y recordar que lo vulnerable también puede ser una fuerza.
Ascendente conjunción Neptuno
El ascendente marca tu forma de aparecer en el mundo, y con Neptuno tocándolo, esa forma se vuelve porosa, mutable, impredecible. Puede que no te reconozcan, o que vos no te reconozcas en lo que proyectás. Hay un llamado a dejar de representar personajes para permitir que emerja una presencia más auténtica, aunque no sea tan visible o “funcional”. Es una etapa de desidentificación externa, pero de conexión interna. Permitite estar en transición.
☿ Mercurio conjunción Neptuno
Cuando Neptuno se une a Mercurio, el pensamiento deja de ser lineal para volverse líquido, simbólico, inspirado. Las ideas se mezclan con imágenes, sueños, intuiciones. Tal vez cueste poner en palabras lo que sentís o pensás, pero hay una profundidad que no se puede forzar. Es un momento ideal para escribir, crear, meditar o abrirte a formas no convencionales de conocimiento. El friendly reminder es que no todo tiene que ser explicado con lógica.
♀︎ Venus conjunción Neptuno
Con esta conjunción, los vínculos pueden sentirse como un hechizo. El amor toma tonos de ensueño, pero también puede traer confusión, idealización o dolor si proyectás más de lo que ves. El deseo se vuelve espiritual, etéreo, y a veces inalcanzable. Es importante mantener los pies en la tierra y no perderte intentando fundirte con otrxs. Amá, creá, soñá pero sin desaparecer en el intento.
♂︎ Marte conjunción Neptuno
Neptuno disuelve la dirección clara de Marte. La fuerza ya no va hacia lo que el ego quiere, sino hacia lo que el alma intuye. Podés venir sientiendote con poca energía, sin motivación concreta, o movidx por causas invisibles, espirituales, creativas. No se trata de rendirse, sino de aprender a actuar desde otra lógica, más sutil, más fluida. Es momento de alinear tu deseo con una intención más grande, dejar de luchar por lo que ya no vibra, y actuar como quien se deja guiar por una corriente interna más sabia.
♃ Júpiter conjunción Neptuno
Esta conjunción expande tu mundo interno con una fuerza casi mística. Las creencias cambian, las búsquedas se redefinen, y tu sentido de lo posible se vuelve más amplio, más abstracto, pero también más verdadero. Es fácil caer en ilusiones, en verdades absolutas, en el encantamiento de respuestas mágicas, por eso es clave cultivar discernimiento. Pero también es un momento para abrirte a lo que no podías ver, para confiar en la sincronicidad, y dejar que la fe se convierta en acción creativa.
♄ Saturno conjunción Neptuno
Cuando Neptuno encuentra a Saturno, las estructuras se ablandan y lo que antes te contenía ya no sostiene. Podés sentirte desorientadx, como si algo sólido desapareciera sin dejar un reemplazo inmediato. Pero este tránsito es una purga necesaria que derrite lo que era rígido pero vacío, y abre la posibilidad de construir desde un nuevo lugar, más honesto con tu sensibilidad. Aceptar el caos como parte del orden superior es la clave.
Nodo norte conjunción Neptuno
Esta conjunción es un llamado hacia lo intangible, espiritualidad, compasión, arte, entrega. Pero no hay señales claras ni certezas, asi que el camino que se viene abriendo no es lógico, sino simbólico. Vas a tener que seguir confiando en tu intuición más que en cualquier plan. Aunque el sentido no se revele de inmediato, el alma sabe hacia dónde va.
Nodo sur conjunción Neptuno
Viejas historias de sacrificio, de evasión, de salvación ilusoria, se desarman. Esta conjunción purga lo que alguna vez fue contención y hoy es trampa. Tal vez duela soltar lo que pensaste que era verdad, pero ese dolor abre una libertad nueva. Es tiempo de dejar de ser quien salva, sueña ingenuamente, o se pierde en los demás. El desapego es parte del camino, y en ese vacío, algo más real comienza a crecer.
Y así, con Neptuno directo en el último grado de su propio signo, no queda mucho más que hacer que respirar hondo y mirar hacia adentro.
Estamos cerrando una etapa que no se va a repetir.
Que esta marea no te arrastre pero que te limpie.
Y que te deje frente a vos mismx, más despiertx, más en vos.